El término vanguardia hoy, es utilizado como adjetivo para añadir un valor plus a casi cualquier objeto de consumo. Así, todos hemos escuchado que tal procedimiento o tal producto son “de vanguardia”. Vanguardia aparece como sinónimo del último grito en la moda, la tecnología, el arte.Haciendo un poco de historia, el término vanguardia procede del francés Avant-garde, un término del léxico militar que designa a la primera línea de avanzada. Metafóricamente, en el terreno artístico, la vanguardia es la primera línea de creación, propone la renovación radical en las formas y contenidos que sustituyan las tendencias anteriores, aportando una gran cuota de imaginación.
A diferencia del arte tradicional, en el que público es un espectador respetuoso, con las vanguardias surgen las acciones, la interacción de la obra y el público, a veces sin desearlo, disfrutarlo o comprenderlo ya que las consideradas expresiones de vanguardia son avanzadas sobre la sensibilidad de la época y quizás, sólo llegarán a entenderse e imponerse en el futuro.
¿Y entonces en qué consiste la vanguardia hoy?
En pocas palabras, vanguardia significaba innovar o liberar la cantidad de reglas y estamentos que ya estaban establecidos por los movimientos anteriores; por eso se dice que la única regla del vanguardismo es no respetar ninguna regla. La otra característica que podemos retomar en la actualidad es la libertad de expresión. Un signo de nuestros tiempos es que toda expresión y estética son válidas, haciendo hincapié en la autenticidad, en la búsqueda de orígenes, en la validación a través de los sentimientos y significados.
¿Pero de qué hablamos cuando hablamos de vanguardia en restaurantes gastronómicos?
Así como hay vanguardias artísticas también tenemos vanguardia en la cocina sustentada por un lado en la diversidad cultural y en la tradición, y en la tecnología e innovación por el otro. Se habla del enriquecimiento cultural de la cocina gracias, sobre todo, a la convivencia en las grandes ciudades de cocinas de las diferentes culturas.Tenemos diferentes corrientes culinarias que rescatan los orígenes: Algunas vuelven al pasado y respetan ingredientes y técnicas tradicionales, otras van un poco más allá y se nos presentan como cocinas étnicas.También la valoración de la naturaleza llega con la cocina naturista y los ingredientes orgánicos.
Otra de las corrientes culinarias es la cocina fusión, que combina al menos dos tradiciones diferentes, y requiere obviamente de un conocimiento profundo de varias cocinas regionales.También tenemos la cocina descontructivista surgida en los ´80 con Ferran Adriá, que consiste en realizar recetas tradicionales respetando armonías ya conocidas transformando las texturas de los ingredientes.
La gastronomía molecular se podría definir como la aplicación de la ciencia a los problemas culinarios. Este concepto hace alusión al aporte que realizan los científicos a la gastronomía; tanto físicos como químicos analizan las posibilidades de transformación de los alimentos.
Y por último la cocina de autor, caracterizada por la interpretación personal de la tradición culinaria.
Vemos cómo de una u otra forma cada cocinero se propone alcanzar su estilo personal en los platos y el diseño de los locales acompaña a la gastronomía en las últimas tendencias. En la actualidad ofrecer una buena gastronomía no es el principal y único objetivo de los restaurantes para instalarse y perdurar en el público.
Cuando elegimos ir a comer esperamos disfrutar de toda una experiencia para los sentidos. El cliente busca novedosas y placenteras emociones en torno a la comida y la bebida. Esto a grandes rasgos se logra reuniendo buena comida, buen servicio con un diseño innovador, desenfadado y confortable del local integrando el espacio con la iluminación, el mobiliario, los colores las texturas, las imágenes. El diseño de restaurantes y lugares de ocio brinda una de las mayores oportunidades para expresarnos con libertad y utilizar nuevas formas y materiales para ofrecer una propuesta inédita.
A estos locales diseñados con imaginación y sensibilidad, cuyas propuestas espaciales, visuales y decorativas ofrecen una atmósfera diferente y escenográfica los podemos englobar dentro del marco de lo que llamamos vanguardias estéticas gastronómicas.
Todas provocan diferentes emociones en el público. Cada uno de los elementos, el entorno, los materiales, el equipamiento, la iluminación, la tecnología, los colores, forman un ida y vuelta con la propuesta gastronómica y ambos crean una atmósfera única. Sus imágenes son símbolo de la creatividad y la innovación, de los niveles que una propuesta puede alcanzar, en respuesta a una idea rectora.Esa idea que queremos verla en tres dimensiones, ese diseño, esa audacia, tiene un solo límite, que es la IMAGINACIÓN y recuerdo la frase de Luis Racionero:
“TODO LO QUE EL HOMBRE ES CAPAZ DE IMAGINAR,
ES SUCEPTIBLE DE EXISTIR”
ES SUCEPTIBLE DE EXISTIR”
No hay comentarios:
Publicar un comentario